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Mostrando las entradas de enero, 2016

Re-encuentro

Coral había desaparecido por algún tiempo. Fue un tiempo difícil aquel. Su ausencia le dolía, le quemaba la garganta, caminaba en automático. Hoy la ha visto, subió de peso, tiene ojeras, tiene esa sonrisa. Sigue tan hermosa. Como siempre el Sol de mediodía le enrojecía las mejillas. Se quedó inmóvil no sabía que hacer. Por alguna razón sus caminos fueron una tangente, retar al universo puede ser peligroso. Justo allí dejó la mitad de su existencia. Las historias inconclusas nunca han sido un buen ingrediente para la felicidad. Prendió un cigarro dio media vuelta y se marchó. En su mano derecha llevaba listo su iphone 6S y un mensaje de texto diciendo te extraño.  Dos palabras que pudieron haber cambiado una tangente por un círculo perfecto.


She disappear for a long time. Time that was so hard. Her absence was painful. His throat is on fire, walked like a robot. But today he saw her, gain some weight, has bags under her eyes and still has  that smile. She still been so pretty…

Llorar te Libera

La mayoría de las personas nos sentimos incómodas al ver a alguien llorar. Muy probablemente porque no sabemos como reaccionar. Sin embargo no hay manera más simple de sobrevivir a la vida que colapsando. Por mucho tiempo pensaba que llorar te dejaba indefenso ante el mundo. Pero en el 2015 me consagré como llorona. ¡Y que bueno! 
Ya que todo ha sido expuesto solo queda florecer. En muchas, muchas, muchas ocasiones escuché, no llores. Pero es que yo quería llorar, si no lo hacia corría el riesgo de morir por asfixia. Y en muchas otras no escuché nada. Llorar libera tensiones y nos acerca al dolor físico permitiendo que nos preparemos para lo peor. Es una manera no verbal de comunicar que algo anda mal. Es esa cosa espontánea que nos hace sentir humanos más que nada en el mundo (sin contar el dolor físico o perder un hijo). Por esto y por un millón de razones más nunca dejes que alguien te diga que no llores. No le entregues un arma inofensiva a otro. Úsala cuantas veces quieras, anda…

Las palabras sanan / Healed with words

Hace algún tiempo atrás solía tener un blog en el que escribía sobre casi cualquier cosa. Debido a una depresión mayor y otros contra tiempos no pude seguir con el mismo. Y aunque salí del atolladero, he vivido meses en los que mi cuerpo ha sido poseído por toda clase de sentimientos. Olvidé como curan las palabras, lo que puede hacer el tan solo escribir de cualquier cosa, a cualquier hora y en cualquier momento.

Abrir nuevamente este pequeño espacio me ha permitido soltar un gran peso. Y comenzar un camino en el que solo pueda sentir la felicidad. Vivimos en una sociedad en la que por buscar la tan deseada igualdad femenina nos hemos visto con una carga inaguantable por ningún cuerpo. Hemos tenido que dejar el lado femenino, caparlo, asesinarlo y enterrarlo para poder cumplir con las exigencias de ser mujer, madre, hija, esposa, tía, hermana sobrina, prima, profesional y todo lo que se le sume. Es tan agobiante que terminamos olvidando nuestro lado humano, olvidando lo que realmente …