¿Entrenando a cómo ir al baño? No mueras en el intento


Hace un mes aproximadamente Taz comenzó con su entrenamiento de ir al baño. Según lo que he podido leer como mamá inexperta varía la edad en que se debe comenzar con el entrenamiento. Taz tenía estipulado comenzar este semestre en su centro de cuidado el entrenamiento, así que en verano decidí hacerlo en casa. ¡Que Desmadre! Ella no me entendía, así que cada esquina de la casa era su spot para sus necesidades. Nunca había mapeado tanto en un mismo día. Taz me ponía cara de ¿qué dices mamá? De repente sentí que le estaba poniendo una presión innecesaria, así que suspendí todo y esperé a que tuviera más vocabulario, estuviara más relacionada con los conceptos del baño. Es increible cuán rápido tomó el entrenamiento en el centro. Cuando están con pares el aprendizaje se da mucho más rápido y efectivo. Aún no lo domina por completo pero solo lleva un mes y medio. Ha sido constante en lo que hace. Algo que he aprendido es lo importante que son los refuerzos positivos en los pequeques. Sin duda es una etapa de grandes retos, pero les puedo asegurar que nunca un pis en el inodoro les va ha hacer tan feliz.



Tres consejos de mamá a mamá:

1. Sé constante

Esto puedo ser lo más difícil, ya que los pañales están al alcance de la mano. Pero no es solo que seas constante con llevarlo al baño cada 20 minutos. También se debe ser constante en las palabras que se utilizan para referirse al retrete. Tanto en casa como en el centro de cuido le llamamos inodoro. Toilette no es una palabra aceptada en nuestro hogar.

2. Si ves que no está preparado no fuerces el proceso

Si comienzas y ves demasiadas dudas en tu pequeque, no lo presiones. Hay varias actividades que puedes realizar para familializarlo con el proceso. Modelar el proceso con algún muñeco (con taz esto no funcionó pero los niños son todos únicos) o inlcuso y mejor aún modelalo tú. Sí, que te vea haciendo pis.

3. Compra ropa interior

TODA la que puedas. Al inicio está bien que ande como tarzán por toda la casa. Pero en algún momento tiene que costumbrarse a la ropa interior. Y es entontences cuando diras ¡Que Desmadre! Para hacer el proceso más fácil ten mucha ropa interior, lavaras mucho en el proceso, pero no es nada divertido saber que se agotaron porque hubo muchos accidentes ese día.


Comenta sobre tus experiencias en el proceso de entrenamiento con tus peques...




Te paraliza

Por varias semanas he estado pensando acerca del miedo. Como idea, como concepto, como un fantasma del que nadie se libra. A veces permitimos que se apodere de nuestra vida entera. ¿Poder combatirlo? Sí, si es posible. Para lograrlo no hay una fórmula milagrosa. Lo que se necesita va a variar de persona a persona. A veces solo se necesita que alguien te hable sobre todas las oportunidades que has perdido. Tal vez ver como otros se han beneficiado de la zapata que tú construiste (esto no debes verlo como algo malo mas bien como un análisis de las personas que te rodean), porque no tuvieron miedo.  Sí, la que muy probablemente estas constuyendo en este momento, con pico, pala, con tus noches y con todos los días de la semana. Pensarás que construir con una base es más fácil que tener que preparar la tierra. Pero si no te ocupas ahora, ahí estarás sentado, cansado y quemado por el Sol viendo como alguien más que no tuvo miedo, pero que muy probablemente escuchó los tuyos, construye en silencio y brilla como faro que mira hacia la inmensidad del mar. Evita llegar ahí, pero si llegas quiero que sepas que no estas perdido. Que todos los días cargas con tu zapata personalizada y eso es todo lo que necesitas para construir de nuevo. Así que luego que imagines tus peores panoramas, ármate de valor, ponte la armadura y sal a la guerra. La vida está esperando por ti.

Lo que veo bajo el Sol











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Teníamos una cita a las 11:11, llegué a las 11:15

Pequeña Chas:

Tengo que decir que siempre he sido puntual. Había pasado un año ya y a pesar de ese tiempo no había notado su presencia. Pero aquel último viernes de julio la vida nos puso uno al lado del otro y sin ningún motivo se encontraron nuestros ojos. Creo que ambos sabemos que ese día, fue nuestra perdición. Hubo una pausa en la que flotamos sin importar quién estaba atado a ella, quien estaba atado a mi. Y desde entonces hemos vivido huyendonos pero reencontrandonos en un laberinto que tiene la misma salida. ¿Cómo se puede amar tanta piel en cuerpos distintos? Uno descubierto casi por completo y el otro sin tocarlo. Teniamos una cita el Lunes a las 11:11, una casual, inocente. Me detuevo el miedo, el tiempo, mi presente. Cuando decidi salir y fluir ya era tarde. Llegué a las 11:15 y ella ya no estaba. ¿Con quién compartiré poesía? ¿Quién me contará sus planes para salvar al mundo? Por eso Chas arriesgalo todo, es mejor perder sabiendo que lo diste todo. A perder y no haber hecho nada.




-Isaac-