Te paraliza

Por varias semanas he estado pensando acerca del miedo. Como idea, como concepto, como un fantasma del que nadie se libra. A veces permitimos que se apodere de nuestra vida entera. ¿Poder combatirlo? Sí, si es posible. Para lograrlo no hay una fórmula milagrosa. Lo que se necesita va a variar de persona a persona. A veces solo se necesita que alguien te hable sobre todas las oportunidades que has perdido. Tal vez ver como otros se han beneficiado de la zapata que tú construiste (esto no debes verlo como algo malo mas bien como un análisis de las personas que te rodean), porque no tuvieron miedo.  Sí, la que muy probablemente estas constuyendo en este momento, con pico, pala, con tus noches y con todos los días de la semana. Pensarás que construir con una base es más fácil que tener que preparar la tierra. Pero si no te ocupas ahora, ahí estarás sentado, cansado y quemado por el Sol viendo como alguien más que no tuvo miedo, pero que muy probablemente escuchó los tuyos, construye en silencio y brilla como faro que mira hacia la inmensidad del mar. Evita llegar ahí, pero si llegas quiero que sepas que no estas perdido. Que todos los días cargas con tu zapata personalizada y eso es todo lo que necesitas para construir de nuevo. Así que luego que imagines tus peores panoramas, ármate de valor, ponte la armadura y sal a la guerra. La vida está esperando por ti.

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