¿Terribles 2? ¡Terribles 3!


Cuando Taz comenzó a caminar recuerdo que TODO lo sacaba de las gavetas. Pero, en especial los papeles blancos de impresión. No voy a mentir, era una pesadilla estar recogiendo todo el día. Aunque ver esa pequeña tormentita caminar me llenaba el alma de emoción. Y como buena primeriza deseaba que estuviera un poquito más grande para tener las cosas más ordenadas. 
Pero, nada que ver niños grandes, regueros grandes. Y con ellos una creatividad infinita, tienen una sed por explorar inquebrantable. Les puedo decir con TOTAL seguridad que los 3 son más interesantes que los 2. Y es así porque ya nuestros pequeños dominan mejor ciertas destrezas motoras, por lo que se sienten más seguros de explorar su ambiente.  
Además, tienen mayor fluidez para hablar. Así que nos bombardean con el ¿y por qué? ¿y por qué del por qué? Parece que no tiene fin. Hablemos claro, empiezan a creer que se mandan. Sumemosle que todo lo repiten así que cuando les llamas la atención, sip, ellos te la llman a ti al segundo. 
Y como todo, hay días y hay días. Días en que nos lo disfrutamos y días en los que quisiéramos sentarnos a llorar. Y eso está bien, porque es parte del proceso de crianza. En este punto estamos de acuerdo en que la etapa es retante. No hay fórmulas mágicas, ni consejos infalibles. 
Cada niño es único y nos toca, nos toca conocerlos y conocernos. ¿Por qué? Porque debemos descubrir cuales son nuestros límites y los de ellos. Establecer estrategias en especial para los berrinches. En ocasiones cuando estoy muy cansada y no sé cómo lidiar con alguna de estas cosas como mamá opto por abrazarla. En la mayoría de las veces resuelve o calma lo suficiente como para poder pensar con mayor claridad. En resumen, solo hay una para salir de esta y es usar el instinto. ¿Y a ti? ¿Cómo te va con tu pequeña tormenta de 3 años? ¿Qué te funciona?

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